Wednesday, February 8, 2012

Sueño y realidad.


¡Bienvenidos!
Hoy dejaré la puerta abierta. No digo sin llave, digo doblada sobre la pared, desmantelada, receptiva. Las persianas se perderán hasta el cielo, y en el marco de la ventana, ni la sombra del postigo. Mi casa estará para el que quiera entrar, aquel que quiera y lo sienta, pasará y mi cocina será suya. El oficinista aburrido de rutina también tendrá su lugar cómodo en la magia de mi piso.

Todos y todas, cada uno y cada una.

¿Miedos? Bueno, ¿Y el infierno en los hogares de los barrios, y la hoguera de oficinas más iluminadas?

¿Peligro? Pero ¿y la sangre diaria que derraman algunas ideas callibre 38? ¿Y los billetes amistosos sedientos de traición? ¿y las rejas en la libertad?

¿Falta de respeto? ¿Y los que venden pulseras de oro a pies descalzos? ¿Las puertas de acero blindado, las fortunas de casas pegadas a calles de miseria?  ¿Y el desamor entre pares, el abandono de la especie?

No me importa nada, hoy dejaré la puerta abierta.

Con la mejor expectativa, con alegría de encontrarme con lo mejor del mundo: lo que anda suelto. Lo que se anima y se filtra por las rendijas sin llave. Lo libre, que se cuela entre las fallas de lo seguro.

1 comment:

  1. Me gustó mucho esta alegoría de la puerta abierta. Ojalá pudiéramos hacerla valer dentro de cada uno de nosotros. MV

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