Podés retener casi todo. Las ilusiones, son tuyas, podés acomodarlas
bajo esos papeles que apilabas en la mesa de luz, junto al cenicero.
bajo esos papeles que apilabas en la mesa de luz, junto al cenicero.
Formaré otras. También las hojas secas, largas caminatas de la
mano en silencio, te las obsequio, creo que deberé construir nuevas.
Tuyas las sonrisas, las promesas, los pájaros del atardecer y los lagos
que no nadamos. Las montañas: para querernos, debajo o por arriba,
su tierra limpiaba nuestros pies. Ah, la ruta de bicicletas otoñales,
tuya. Te dejo estrellas que nos gustaba señalar con los dedos
húmedos. Nuestro equipaje aloja miradas floridas, días de azar,
viajes de septiembre. Todo eso es para vos, todo. Aceptalo, te lo
entrego de mano. Una sola cosa te pido. Vital es para mí. Verás, sin
más, que el fuego sea mío.
viajes de septiembre. Todo eso es para vos, todo. Aceptalo, te lo
entrego de mano. Una sola cosa te pido. Vital es para mí. Verás, sin
más, que el fuego sea mío.
No comments:
Post a Comment