Interior
La casa del interior parece ahora estar en orden, bueno, en el orden de una hoja muerta que se mueve, sin lógica aparente. Viejas ventanas de la casa son nuevos años, amarillos como papeles en sepia cuando sus bordes se roen, porque somos nosotros, olvidados deseos, torpes mañas repetidas, los nuevos años, nosotros siempre, un poco lo conocido, otro poco lo igual.
Exterior
Las palabras van resbalando por diversos puentes, debajo, la carretera está perdida, confundida de humo, semánticos motores silbatos semáforos histéricos baúles de secretos tapizados, volantes ciegos a los sueños entre comillas. El espejo es siempre retrovisor; los peatones se arrancan los trajes de los cuerpos en un grito de ahogo, desquiciados, bajo los ojos del mundo, bajo una insignia de lucidez. Puentes horizontales cruzan el caos citadino, los verticales lo atraviesan mientras las palabras en caída libre, bailan, se aprietan, se mienten, la ciudad cuadrada está tan vacía y tan lejos. Aburrida de semidioses, hay un lento dialogar en sus calles, una pausa para cruzar, la ciudad está tan vacía, tan cálida, de metal.
Fragmentos olvidados
/ Año 2011
Fragmentos olvidados
/ Año 2011
Mmmmm... te diría que "Interior" es un tanto melanco... pero igual está bueno.
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