Hay algo del deseo y su fidelidad. Razones, existencia inocua, pasajeros concientes. Pies sumisos a un costado, cuyo paso provoca estruendo: estrujar en el puño una mísera gota de culpa. No queda más que sacudir las sienes y espantar pájaros vociferantes. Pájaros nacidos de un ocaso bruto, atroz del pensamiento.
Ah, los pájaros...la culpa, la fdidelidad, el deseo...
ReplyDeleteCuántas cosas juntas en tan breve escrito, cuántos recuerdos, cuánto tiempo perdido en ocasiones. Cuántos aprendizajes brutales, cuánta paz ansiada, cuánto amor desasistido.
Gracias por pasarte por mi Blog, ya me dijiste que la encontraste accidentalmente. Y bueno...estuve dos meses y medio sin pasar por allí y ahora he vuelto hace unos días.
Un saludo hasta allá...
Teresa
Hola Teresa! Qué lindas palabras. A veces me dan ganas de hacer un nuevo texto con los comentarios de los demás, o hacer nuevos escritos a partir del resto. "Amor desasistido", interesante dupla! Clickié en tu nombre pero no pude acceder a tu blog, no estaba. ¿Serías tan amable? Así lo visito nuevamente. Como todo en internet o en la web, es accidental, por casualidad. No? Un saludo!
ReplyDelete